Vinculación Empresa-Escuela

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Boletín de Novedades Nº 56.
EDICIÓN ESPECIAL: Prácticas Profesionalizantes

Prácticas Profesionalizantes

Guía de Prácticas Formativas

Información para empresas

Las Prácticas Profesionalizantes:
el desafío de incorporar practicantes a los espacios de trabajo

Desde la Asociación Empresaria Argentina (AEA) celebramos la implementación de las Prácticas Profesionalizantes porque son una herramienta fundamental para potenciar la tan necesaria relación entre el mundo de la educación y del trabajo.

Desde 2004, a través del Programa Vinculación Empresa-Escuela, la AEA promueve el acercamiento entre las escuelas secundarias técnicas y las empresas. Porque creemos genuinamente en los beneficios de este vínculo para todos los involucrados: estudiantes, escuelas y empresas.

El Ciclo Lectivo 2018 llegó con novedades en relación con las Prácticas Profesionalizantes. Tanto en la Provincia de Buenos Aires como en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hubo cambios normativos al respecto y las autoridades están poniendo foco, a través de diferentes medios, en difundir los alcances de las Prácticas y convocar a empresas a que participen.

En este contexto, desde la AEA hemos decidido realizar un número especial de nuestro “Boletín de Novedades” dedicado exclusivamente a profundizar sobre las Prácticas Profesionalizantes. Procuramos con esta edición tomar las voces de diferentes actores: una pyme, un grupo industrial grande, autoridades educativas de la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires, representantes de las escuelas, tutores y estudiantes. El objetivo final es lograr que más empresas entiendan qué son las Prácticas, qué valor tienen en la educación técnico-profesional y, principalmente, la importancia de su participación y compromiso con esta iniciativa.

Esperamos que este material les resulte útil y provechoso.

Cecilia Pasman

Directora del Área Educación
Asociación Empresaria Argentina

El ABC de las Prácticas

“Todos los alumnos que empiezan a cursar el último año de sus estudios secundarios, tienen que plantearse y afrontar nuevos contenidos, problemas y desafíos que le va a plantear esta nueva unidad curricular denominada “Prácticas Profesionalizantes”. En ella, van a tener que volcar todos los aprendizajes alcanzados durante sus años anteriores y ponerlos en práctica en una actividad real del mundo laboral” señala Jorge Raffin, Referente de Prácticas en la ET N° 14 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Por su parte, desde el Consejo Provincial de Educación y Trabajo (COPRET), organismo que depende de la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires, Vanina Cortijo, Coordinadora de Prácticas Formativas, explica que “Las Prácticas Formativas en Ambientes de Trabajo en su formato de Prácticas Profesionalizantes, integran el diseño curricular y son obligatorias para la certificación en los distintos niveles y modalidades de la Educación Técnica Profesional. Son experiencias educativas que deben ser planificadas, registradas, monitoreadas y evaluadas por un docente o equipo docente.”

Como unidad curricular las Prácticas Profesionalizantes pueden asumir diferentes formatos y, por tanto, cada escuela ofrece a sus estudiantes distintas alternativas para cursar esta materia. El “menú” de opciones que la escuela brinde a los jóvenes tendrá que ver con sus posibilidades de vinculación con el mundo socio-productivo, las modalidades previstas por la autoridad educativa correspondiente y la creatividad de sus equipos directivos y docentes para diseñar proyectos productivos y de investigación, entre otros. Todo esto hace que, para una cohorte (grupo de estudiantes de un determinado año de una escuela) la institución educativa deba generar iniciativas diversas para que dicho grupo pueda cumplir con las Prácticas.

Así es como algunos de los estudiantes desarrollarán algún producto en los talleres de la escuela relacionado con su especialidad en respuesta a una necesidad comercial o social identificada, otros participarán de un proyecto de investigación, tal vez en alianza con una universidad o institución referente, y otro grupo realizará Prácticas en “instituciones externas” a la escuela, ya sean empresas, entidades del sector público u organizaciones de la sociedad civil, entre otros. Lo importante es que la Práctica, cualquiera sea la modalidad elegida, tenga relación con los estudios y el futuro entorno laboral del estudiante.

Las Prácticas Profesionalizantes fueron incorporadas a la Educación Secundaria Técnica a partir de la Ley Nacional de Educación Técnico Profesional y, por tanto, se han ido incorporando a todas las escuelas secundarias técnicas del país. Sin embargo, cada jurisdicción (es decir, cada provincia y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) pueden darle su impronta. Por eso, si comparamos diferentes jurisdicciones, encontraremos diferentes normativas, procedimientos de implementación y modalidades posibles. Eso sí, el espíritu, es común a todas, como lo manifiesta Andrea Bruzos, Subsecretaria de Coordinación Pedagógica y Equidad Educativa del Ministerio de Educación e Innovación de CABA: “generar prácticas de calidad para todos los estudiantes que se reflejen en actividades realmente profesionalizantes”.

Ahora bien, en esta nota, nos ocuparemos de las Prácticas Profesionalizantes que los estudiantes realizan en instituciones externas a las escuelas, enfocándonos especialmente en aquellas que realizan en empresas privadas.

Qué son y qué NO son las Prácticas Profesionalizantes

Como punto de partida, y con el fin de entender claramente a qué nos referimos cuando hablamos de “Prácticas Profesionalizantes”, es clave no solamente definir qué son realmente, sino también desmitificar aquello que NO son. Es que, en ocasiones, el hecho de tratarse de una actividad pedagógica curricular que puede transcurrir en el marco de una empresa, suele despertar confusión y derivar en conceptos equívocos. Para evitarlo, te acercamos los SÍ y los NO de las Prácticas. Mirá:

Son actividades pedagógicas curriculares que buscan articular teoría y práctica en contextos reales de trabajo

Pueden realizarse bajo diferentes modalidades, siendo una de ellas “en empresas”

Son obligatorias para los estudiantes

Pueden tener asignación estímulo

Se coordinan y acompañan entre la empresa y la institución educativa

Están cubiertas por el seguro escolar (que incluye in itinere)

No son un primer empleo

No reemplazan trabajadores de las empresas

No pueden superar las 4 hs diarias

No son remuneradas

No se pueden realizar fuera del ciclo lectivo y deben respetar el calendario escolar

Palabra autorizada

La Dra. Claudia Jacinto, socióloga (UBA), es investigadora del Conicet en el Centro de Estudios Sociales (CIS-IDES). Su labor de investigación y sus aportes en materia de Educación y Trabajo la convierten en una de las mayores referentes en materia de Prácticas. Para tener una opinión calificada, objetiva y con un profundo conocimiento de la causa, la consultamos y esto nos dijo:

A su criterio ¿cuál es el mayor desafío en la articulación entre la educación técnica y el mundo del trabajo? ¿Qué obstáculos / dificultades es necesario resolver para reducir la brecha entre ambos mundos?
De los múltiples desafíos vinculados a la articulación entre la educación técnica y el mundo del trabajo, la implementación de las Prácticas Profesionalizantes incluidas de manera obligatoria en la educación técnica Secundaria desde la Ley de 2005, constituyen uno de los instrumentos con mayores potencialidades. En particular, las denominadas “Prácticas en ambientes de trabajo”, implican la construcción de un diálogo colaborativo entre el sistema educativo y el sistema productivo, respetando que ambos se rigen por lógicas diferentes, y cuidando su valor formativo. Para ello, es preciso que operen colaborativamente varios niveles: desde las autoridades provinciales, firmando convenios con empresas y otros actores del mundo del trabajo, hasta los supervisores escolares y los equipos directivos y tutores de la escuela, promoviendo vínculos locales (Jacinto y Pozzer, 2018). La Práctica es un espacio potencialmente enriquecedor para la escuela (que puede alimentar la revisión de las prácticas pedagógicas y la actualización de contenidos escolares), para los jóvenes, que pueden obtener una experiencia de desarrollo de competencias técnicas y socio-laborales; y para la empresa, para la mayor visibilización de su rol socio-comunitario y para el desarrollo de estrategias de socialización laboral que retroalimenten sus procesos de selección y gestión de recursos humanos.
Un gran desafío es crear siempre las adecuadas condiciones de planificación, seguridad y acompañamiento de los estudiantes que permitan el aprendizaje colaborativo entre los diversos ámbitos; estos desafíos implican un camino que es preciso apoyar particularmente en las PYMES.

¿Qué diferencia a un joven que transitó la experiencia de las Prácticas Profesionalizantes de aquel que aun no las vivió? En otras palabras, ¿cómo los transforma una experiencia como ésta, realizada en el marco de un ámbito laboral real?
Las evidencias recogidas en nuestras investigaciones suelen coincidir en la motivación y valoración de los estudiantes por estas experiencias (Jacinto y Dursi, 2010). Resaltan la experiencia de aprendizaje dotada de cierta contención, así como la oportunidad de conocer las reglas del juego en el mundo del trabajo, las relaciones inter-personales implicadas, y el conocimiento de lo que se espera de ellos, no solo en términos de saberes específicos y en la resolución de problemas, sino también en términos actitudinales. Para algunos jóvenes, especialmente cuando provienen de hogares de sectores populares, la Práctica cobra un sentido más amplio, de conocer desde adentro el mundo del trabajo formal, muchas veces alejado de los empleos que se experimentan en sus hogares. Ahora bien, estas valoraciones dependen mucho de la calidad de la Práctica y de la posibilidad de poner en juego lo aprendido en la escuela: se sienten desilusionados cuando esto no sucede. También se han detectado las diferencias de oportunidades que experimentan las mujeres en la selección de los practicantes, cuestión que merecería un debate más amplio.

Prácticas: parte de la estrategia corporativa

Las Pymes: el eslabón clave

ITRIS Software, la compañía dedicada a la producción de software para PyMEs, con foco en los mercados del Retail y Oil & Gas, comenzó con las Prácticas en 2015, a través de un acuerdo entre el Polo IT de la Ciudad de Buenos Aires y la Dirección de Educación Técnica (DET). Comenzó con 4 estudiantes de la especialidad Computación. Como advirtió buen nivel académico y excelente predisposición, en 2016 resolvieron participar nuevamente, esta vez recibiendo a 8 estudiantes. A partir de allí, siguen comprometidos con la propuesta y en contacto permanente con la escuela.

“Entendemos que las Prácticas son talleres formativos que permiten a los estudiantes tomar un contacto temprano con el mundo laboral real. En nuestra empresa tuvo un impacto positivo, al recibir colaboradores que, si bien están en una categoría muy inicial, tienen mucho potencial. En la comunidad, entendemos que logra que el estudiante continúe en el tejido social informático, logrando así una empleabilidad inmediata” indica Maximiliano Roa, Gerente General de ITRIS. En paralelo, en estos años, tres de los estudiantes que realizaron las Prácticas allí, al egresar de la escuela, ingresaron a la empresa como colaboradores.

“Por más que el objetivo principal de las Prácticas no es la inserción laboral de los jóvenes en una determinada empresa, es evidente que, cuando las empresas conocen a los jóvenes y viceversa, los vínculos laborales surgen más fácil. Esta posibilidad de conocer a los jóvenes técnicos, prontos a recibirse, es un gran valor para las empresas chicas y medianas que con frecuencia tienen más dificultades para incorporar talentos” reflexiona Cecilia Pasman desde AEA. En este sentido sostiene que, aunque las grandes empresas puedan tener programas de Prácticas más numerosos en términos de cantidad de estudiantes “son las pymes las que pueden dar verdadera escala a las Prácticas Profesionalizantes puesto que el entramado productivo del país está compuesto en su mayoría por pymes, y las grandes empresas son minoría”. Por otra parte, las grandes empresas “pueden realizar una gran tarea motivando y ayudando a las pymes que componen su cadena de valor, a sumarse a esta iniciativa” señala Pasman.

Programa “Gen Técnico” de empresas de la Organización Techint

En el año 2006, el Grupo Techint lanzó oficialmente el Programa “Fortalecimiento de las escuelas técnicas” (FETEC), hoy GEN TÉCNICO, como un dispositivo de articulación entre la compañía y el sistema educativo para dar respuesta a la brecha detectada entre los conocimientos y habilidades requeridos por el mundo laboral y la situación real de los estudiantes egresados de las escuelas secundarias de la región. Nació como una propuesta de trabajo conjunto con el sistema educativo para acercar el mundo de la industria a la realidad escolar, fortaleciendo y mejorando las condiciones de la educación técnica de la región. Hoy, las Prácticas Profesionalizantes son una de las actividades que se desarrollan, en el marco de este programa, cuyos ejes de trabajo tienen que ver con la capacitación docente, de alumnos e inversión en obras de infraestructura y equipamiento.

Ternium, una de las unidades de negocio del Grupo Techint y el mayor fabricante de acero de la Argentina, cree que el crecimiento del proyecto industrial debe estar acompañado por el desarrollo de todos los actores de la sociedad. Con este objetivo, el equipo de Desarrollo Social trabaja en el diseño e implementación de diversos programas de integración comunitaria. “Consideramos que las Prácticas en sí, son una de las actividades más enriquecedoras” afirma Fernando Favaro, Gerente de Relaciones con la Comunidad de Ternium Argentina. “Cada año, más de 130 estudiantes hacen Práctica en diferentes sectores de la empresa. Desde el 2017, ingresan estudiantes no solo de Electromecánica y Electrónica, sino también de Química y Sistemas” precisa Favaro.

También, Tenaris, el proveedor líder de tubos de acero y servicios para la industria mundial energética y otras aplicaciones industriales del Grupo Techint, suma las Prácticas Profesionalizantes que implementa en escuelas técnicas de Campana y Zárate. “El objetivo es constituir un puente entre la escuela y la industria que fortalezca la formación de alumnos y docentes con contenidos técnicos e inversión en infraestructura y equipamiento. Las Prácticas se suman para continuar acercando el mundo industrial profesional y el educativo a través de una experiencia concreta de formación” afirma Luis Ignacio Grieco, Gerente de Relaciones con la Comunidad de Tenaris Argentina.

Gustavo Álvarez, Secretario Ejecutivo del Consejo Provincial de Educación y Trabajo de la Provincia de Buenos Aires (COPRET), destaca el diálogo permanente con el sector productivo como un eje clave en sus acciones, porque complementa el rol articulador que cumplen las prácticas formativas al acercar el mundo educativo a los diferentes ámbitos de trabajo. “Desde el COPRET y todas las áreas que lo integran, queremos brindar a las empresas y a las organizaciones sociales toda la información necesaria para que los espacios de Prácticas se multipliquen y estas experiencias de articulación con el mundo socio productivo sean valiosas para todos los que participan del proceso de aprendizaje” manifiesta.

Juntos a la par

Durante el desarrollo de las Prácticas, el estudiante es guiado y acompañado por un tutor que todas las empresas deben designar de entre sus colaboradores para tal función. Esta interacción representa el corazón mismo de la experiencia porque ofrece el aprendizaje, la asistencia, el seguimiento y la contención que el joven necesita para capitalizar al máximo esta vivencia.

Muchos de los colaboradores de nuestra empresa tienen oportunidad de contar su experiencia laboral y técnica a los jóvenes estudiantes y próximos egresados. En la primer edición, fue un colaborador con experiencia, aunque en sucesivas ediciones fueron los mismos estudiantes que habían participado” cuenta Maximiliano Roa de ITRIS en alusión a cómo los estudiantes que ingresaron a la empresa luego de la Práctica, hacen de tutores de los nuevos practicantes.

En Tenaris, durante las 200 hs. de Práctica, los alumnos cumplen al inicio con 20 horas de inducción a la empresa, temas de calidad y seguridad, todos contenidos desarrollados por su universidad corporativa TenarisUniversity. Terminada esta etapa, los estudiantes son asignados a proyectos asociados a la especialidad que cursan en la escuela y guiados por tutores internos.

En diálogo con Federico Cosentino, del Taller de Mantenimiento de Tenaris y tutor de practicantes, sobre los desafíos que conlleva incorporar jóvenes estudiantes al sector, cuenta: “Es clave el tiempo que les dedicamos. Parte de la experiencia además es explicarles conceptos desde el punto de vista técnico y de seguridad. El tiempo que invertimos con ellos se traduce en la imagen que dejamos como empresa, y además fortalece su experiencia en planta.” Por su parte, Raúl Leiva, Técnico de Equipos del Laboratorio de Electrónica de Ternium y tutor de estudiantes en planta hace más de 10 años, explica que la experiencia es muy particular, ya que “debemos replantear eso que ya sabemos hacer, para traducirlo, explicar nuestra tarea y abrirnos a los interrogantes. Es un aprendizaje sin límites.

En ese sentido, Florencia Magnasco, Coordinadora del Programa Vinculación Empresa-Escuela en la AEA sostiene que “muchas empresas que realizan Prácticas Profesionalizantes destacan que, quien ejerce la función de tutor, fortalece ciertas habilidades blandas como la comunicación, el trabajo en equipo y la capacidad de liderazgo”. Otro beneficio de sumarse a estas Prácticas.

Respecto del aprendizaje de los estudiantes durante la Práctica Leiva expresa que “la mayor experiencia que se llevan es la interacción entre pares de distintas generaciones, la convivencia, la diferente mirada sobre un mismo problema y, sobre todo, el impacto de los saberes a la hora de pasar por una industria grande y ver cómo los costos de los productos son afectados de acuerdo a una buena o mala aplicación de un saber.” En tanto, Cosentino de Tenaris expresa que la experiencia industrial es muy valiosa y enriquecedora para un futuro técnico y que “hacerlo además en una empresa líder en su rubro, con diversidad de procesos, tareas, profesionales, máquinas y equipos es un desafío que transforma positivamente en muchos sentidos.

De su rol como tutor, Leiva rescata el intercambio generacional que se produce entre los participantes de la experiencia. “Uno aprende mucho de los estudiantes y trata de contagiarse de la mirada ingenua y desprovista de prejuicios y vicios propios del oficio. Es reinventar la tarea desde la pregunta y no desde la respuesta.

“Uno aprende mucho de los estudiantes y trata de contagiarse de la mirada ingenua y desprovista de prejuicios y vicios propios del oficio. Es reinventar la tarea desde la pregunta y no desde la respuesta.” (Raúl Leiva, tutor de planta en Ternium)

Hasta aquí, la experiencia de los tutores de las empresas. Veamos qué hay de los estudiantes.

Leandro Sinner, estudió en la Escuela Secundaria Técnica N°6 "Siderurgia Argentina" e hizo sus Prácticas en Ternium en el 2016. Se desempeñó en el sector de Laminación en Frío, específicamente en el Taller de Rodillos. “Para mí fue relevante tener un tutor, porque al primer momento de llegar a la planta, que no conocemos nada y estamos perdidos ahí adentro, es él el encargado de recibirnos, guiarnos, darnos la recorrida, y luego a lo largo del transcurso de la Práctica se encarga de rotar nuestras tareas, de que nunca quedemos sin saber qué hacer, nos resuelve los inconvenientes que podamos llegar a tener ahí, nos escucha si tenemos alguna inquietud, nos pregunta cómo nos sentimos, nos enseña cómo se hacen las cosas y trata de que aprendamos todo lo que podamos sobre el sector donde estemos. Durante la experiencia, me sentí muy bien, como un operario más, mis compañeros me incluían rápidamente, prestaban especial atención a que no me sintiera solo o incómodo, incluso nos hacíamos chistes."            

Desafíos

Para todos los involucrados en las Prácticas Profesionalizantes, hay retos y desafíos en juego. Veamos cuáles son para la empresa que recibe a los estudiantes:

Desde Ternium, Favaro explica que hay desafíos de tipo legales, temas vinculados a la seguridad, temas de logística, porque es preciso que la práctica sea muy cuidada. “Los chicos ingresan a una Planta Industrial, con todos los riesgos que eso implica. Eso en términos operativos: permisos, altas de personal, autorización del COPRET para realizar las Prácticas, el permiso de cada una de las escuelas y luego, internamente y yendo a la práctica en sí, las conversaciones con cada uno de los sectores para que reciban estudiantes, para que los acompañen y dispongan de tutores que en nuestro caso, son totalmente voluntarios.” Y agrega que el Programa Gen Técnico se implementa desde hace 12 años y se reciben estudiantes desde el 2008, con lo cual se fue capitalizando experiencia y son los tutores, los que les enseñan día a día. Pero inicialmente, hubo que sumar a todos esos tutores y fue un desafío. “Hoy estamos en un loop de mejora continua” concluye.

Por su parte, Grieco de Tenaris considera que el desafío como empresa pasa por ofrecerles a los alumnos un entorno industrial que los invite a profundizar su formación de forma segura, que las 200 hs. se traduzcan en avidez por aprender, que los motive y revalorice su formación técnica.

El principal reto significa el balancear el hecho de que es un estudiante, sin experiencia laboral real, frente a un ambiente de trabajo con resultados y entregas concretas. Este proceso requiere que la empresa deba "esperar" al estudiante, aunque también debe lograr que el joven adquiera ese ritmo” señala Roa de ITRIS.

Muchas empresas con experiencia en programas para jóvenes universitarios tienen recelo a incursionar en las Prácticas Profesionalizantes porque sostienen que se trata de estudiantes más jóvenes” comparte Florencia Magnasco de la AEA. “La edad de los estudiantes es claramente un desafío. Sin embargo, no hay que olvidarse que la educación secundaria técnica tiene un año más de formación, con lo cual no es tanta la diferencia con un estudiante de primer año de la universidad. Por otro lado, la presencia de las escuelas en el acompañamiento es fuerte y los tiempos de la Práctica son acotados” repasa Magnasco.

Con respecto a los desafíos para el estudiante, Lorena Maetakaya, Vicedirectora de la EEST N°1 de TIGRE ejemplifica: “Los desafíos son muchos, desde el armado de un curriculum vitae, hasta la ansiedad que produce participar de una entrevista para realizar una determinada actividad en una empresa.

Y en cuanto a los desafíos que implica para la escuela que sus estudiantes realicen Prácticas dentro de una organización por fuera del ámbito escolar, Raffin explica que la escuela debe comprender y reconocer que pueden existir diferencias entre los contenidos desarrollados en la escuela y los que realmente se aplican en la vida real. “Estas diferencias deben ser analizadas, aceptadas y utilizadas para ver qué modificaciones son necesarias realizar para lograr una mejor formación” expresa el docente de CABA. En la misma línea, Maetakaya de Tigre, reconoce que la Educación Técnica tiene entre sus propósitos garantizar una base de saberes y capacidades que permitan a los estudiantes su inserción en el mundo del trabajo y que las Prácticas Formativas en Ambiente de Trabajo logran evidenciar y demostrar las capacidades y conocimientos adquiridos en la escuela.

Desde el Ministerio de Educación e Innovación del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Andrea Bruzos, Subsecretaria de Coordinación Pedagógica y Equidad Educativa, sostiene: “Estamos seguros que necesitamos una educación que sea cada vez más equitativa y sustentable y que esté orientada hacia el futuro; tenemos bien en claro que es en la escuela donde estamos formando a nuestros jóvenes tanto para los estudios superiores como así también para el mundo del trabajo.” Y completa en relación a las Prácticas: “Una educación de calidad también contempla la inserción de estudiantes en el mundo laboral. Desde este lugar tomamos el desafío de potenciar el vínculo entre la educación técnica y el mundo socio productivo, que también implica generar las herramientas e instrumentos adecuados para que estos dos actores puedan acercarse y dialogar entre sí.

Beneficios

A esta altura de la nota parece innecesario o reiterativo hablar de los beneficios de las Prácticas, pues todos han destacado lo positivo de su implementación. Sin embargo, nos parece importante seguir sumando argumentos desde las distintas perspectivas y actores participantes para contagiar de este espíritu a otras empresas que aun no las hayan experimentado.

Es en la experiencia situada donde los/as estudiantes tienen la posibilidad de adquirir conocimientos y transitar aprendizajes socialmente significativos, que en el futuro brinden oportunidades concretas a jóvenes y adultos en todo el territorio provincial.” Gustavo Álvarez, COPRET

La interacción que se da entre instituciones oferentes o empresas y escuelas a partir de las prácticas permite a las instituciones educativas conocer cómo se trabaja en el mundo productivo -tanto en términos de metodologías como de la tecnología disponible-, y qué perfiles profesionales requieren los sectores productivos. Esta interacción es fundamental porque le permite al sistema educativo tener un diagnóstico general sobre qué futuros perfiles técnicos se están generando en las escuelas técnicas. A su vez, permite que las instituciones puedan generar un lazo institucional con el sistema educativo donde poder canalizar sus requerimientos en materia de saberes específicos para la formación de ciudadanos.Andrea Bruzos, Ministerio de Educación e Innovación del gobierno de la Ciudad.

Favorece la transición entre la etapa escolar y la laboral, el interactuar con las nuevas tecnologías, que el estudiante empiece a conocer qué es una empresa, cómo funciona y cómo se configuran las relaciones entre las personas y el trabajo. El valor diferencial que ofrece el acuerdo con una empresa para la realización de Prácticas, es que el estudiante afronte situaciones reales de trabajo. La escuela que lo consigue, logra una formación complementaria que deja de lado la escuela técnica del pasado y la posiciona en la comunidad como una institución comprometida con el futuro de sus alumnos.Jorge Raffin, Referente de Prácticas en la ET N° 14 de CABA

Desde nuestro rol seguiremos trabajando en torno a la vinculación con el sector ya que se propicia una aproximación al campo ocupacional, favorece la integración y consolidación de saberes, desarrolla habilidades socio laborales y conjugan un conjunto de relaciones socioculturales.Lorena Maetakaya, Vicedirectora en la EEST N°1 de TIGRE

Lo que más atesoro y aprendí es cómo es realmente trabajar, ya que en la escuela se habla mucho y se dan muchos ejemplos pero solo tenemos nuestra imaginación para entenderlos. En cambio, al entrar allí podemos ver realmente cómo funcionan las cosas, entender muchos conceptos que quizás en la escuela no terminamos de consolidar, ya sea porque no teníamos el equipamiento necesario para poder practicarlas o no entendíamos su aplicación práctica. Las Prácticas nos muestran que sabemos hacer más cosas de las que nos creíamos capaces y que no somos conscientes de todo lo que sabemos. Te muestran para qué sirve lo que estudiaste y qué es lo que podés hacer cuando salís de la escuela.Leandro Sinner, estudiante en la EEST N°6 "Siderurgia Argentina"

Conocimos el ámbito de trabajo dentro una empresa”, “Nos adaptamos a una rutina diferente a la que teníamos”, “Aplicamos en la práctica nuestros conocimientos teóricos”, “Trabajamos en un buen ambiente, tanto físico como humano”, suelen ser algunos de los comentarios de los estudiantes después de las Prácticas.

La calidad humana así como la formación técnica de los estudiantes son una excelente combinación para el ingreso de recursos en calidad de trainee. Muchos de estos estudiantes logran un nivel técnico equiparable a alguien de primeros años de una universidad. El aspecto de formación humana, si bien al principio puede requerir esfuerzo para la transformación ESCUELA-EMPRESA, permite que el estudiante absorba la cultura de la empresa de forma natural.Maximiliano Roa, Gerente General de ITRIS.

La experiencia es enriquecedora por donde se la mire: por cómo llegan los chicos y cómo se van, por la dinámica de las conversaciones que se dan entre estudiantes y tutores, por cómo esa energía de los practicantes llega a la empresa, que a su vez, consolida ya un grupo de personas que conocen la institución, que la recorrieron, que tuvieron en algún punto, un proceso de “inducción” formativo y pedagógico. Además, las Prácticas contribuyen a definir el camino y la vocación de los estudiantes. Recomendaría plenamente la experiencia. Es cuestión de animarse a dar el primer paso…Fernando Favaro, Gerente de Relaciones con la Comunidad de Ternium Argentina

En busca de la optimización

Como en todo proceso complejo, donde interactúan varios eslabones en una misma cadena, donde hay procedimientos que cumplir y contextos diversos con lógicas diferentes, siempre hay situaciones que dificultan la fluidez. Como siempre se puede seguir mejorando y allá vamos, tomamos nota de los problemas que hoy se presentan para revertirlos en forma conjunta:

Tanto en la Provincia de Buenos Aires como en la Ciudad de Buenos Aires se viene trabajando fuertemente para generar un mayor vínculo entre empresas y escuelas. Las autoridades educativas se están ocupando del tema, está en su Agenda” sostiene Cecilia Pasman. “Prueba de esto son las normativas recientes y el esfuerzo de difusión que están haciendo, junto con la voluntad de agilizar procesos. Esto no significa que no haya aspectos para seguir mejorando, siempre los habrá. En la AEA comenzamos a trabajar en estos temas en el año 2004, cuando no existían la Ley de Educación Técnica ni las Prácticas Profesionalizantes. En esa época, había que convencer a todos los actores que la vinculación entre escuelas técnicas y empresas era positiva. Ahora es muy distinto: las Prácticas Profesionalizantes están en la currícula escolar. El principal desafío es ver cómo se las implementa adecuadamente y a escala en todo el país” manifiesta la Directora del Área de Educación de la AEA.

“En particular, creo que el sistema educativo debería escuchar aún más al sector productivo en términos operativos o logísticos de las Prácticas. Un tema a tener en cuenta es el fortalecimiento de los tutores de Prácticas y el trabajo aún más imbricado entre escuela y empresa, sobre todo en términos de los contenidos conceptuales y pedagógicos” repasa Favaro de Ternium.

Al preguntarle a las escuelas cuáles son las principales dificultades que encuentran para concretar y poner en marcha las Prácticas Profesionalizantes con empresas, Raffin expresó: “En principio lo que le resulta difícil a las escuelas es generar el contacto con las empresas y luego concretar la articulación entre ambas partes. Yo creo que por un lado las empresas no conocen en profundidad los alcances de esta metodología y tampoco los beneficios que le pueden generar. Por otro lado, la escuela debe romper una estructura de muchos años en donde solo la constituían docentes, alumnos y familias y ahora deberá integrarse con el ámbito laboral. Cambios que siempre generan incertidumbres y miedos que no ayudan a la puesta en marcha de esta nueva experiencia.

Su colega de Tigre dijo que las dificultades que se presentan están relacionadas con la poca información que posee el sector socio productivo. “La AEA con su programa Vinculación Empresa-Escuela nos ha facilitado este acercamiento, sin dejar de mencionar que desde el COPRET han implementado un nuevo sistema de adhesión que nos permitirá a las Instituciones Educativas agilizar la dimensión administrativa y propiciar una mejor difusión” dice Maetakaya.

Guía de implementación de Prácticas Formativas en Ambiente de Trabajo

La falta de información es una de las principales barreras de entrada a las Prácticas Profesionalizantes. Por eso, desde la AEA venimos trabajando desde hace muchos años para generar un lenguaje común entre empresas y escuelas secundarias técnicas, que les permita comunicarse adecuadamente trascendiendo sus distintas lógicas y trabajar juntas en pos de una mejor educación para los jóvenes. En este sentido, la “Guía de Implementación de Prácticas Formativas en Ambiente de Trabajo” publicada en alianza con el COPRET, es nuestro aporte para lograrlo.

Este material tiene como objetivo ayudar a las empresas a comprender las Prácticas Profesionalizantes de la Educación Secundaria Técnica de la Provincia de Buenos Aires, y darles pautas claras para su participación en las mismas. Responde a las preguntas frecuentes que una empresa puede formularse a la hora de implementar las Prácticas bajo la nueva normativa de PBA, cuenta con instructivos para realizar la Adhesión en la Plataforma Virtual del COPRET y, por último, focaliza en el diseño interno de la Práctica por parte de la empresa y otorga sugerencias a los tutores de los estudiantes a la hora de acompañarlos en su proceso de aprendizaje.

Los invitamos a descargarla del siguiente link:

Descargar guía completa

Descargar solo índice


Nota: Este material es gratuito y público. Desde la AEA, autorizamos su uso en cualquier ámbito con fines de divulgación y promoción de las Prácticas Profesionalizantes. Solo pedimos que siempre que sea utilizado, se nos reconozca la autoría. Muchas gracias.

Por su parte, el Ministerio de Educación e Innovación de la Ciudad, a través de la Subsecretaria de Coordinación Pedagógica y Equidad Educativa, está organizando desayunos informativos para que las empresas que quieran vincularse con escuelas secundarias técnicas de la Ciudad de Buenos Aires puedan conocer el procedimiento para hacerlo.

EL PRÓXIMO ENCUENTRO INFORMATIVO ES EL VIERNES 14 DE SEPTIEMBRE.

Aquellas empresas que quieran concurrir a este encuentro o consultar por próximas fechas, deberán contactarse con María Gioannini, Coordinadora Institucional en la Jefatura de Gabinete del Ministerio de Educación e Innovación – GCABA a: infopp@bue.edu.ar.

Marco normativo de las PP en PBA y CABA

Dado que la Argentina es un país federal, son las Provincias y la Ciudad de Buenos Aires las que establecen cómo deben implementarse las Prácticas en cada una de estas jurisdicciones. Lo que define qué normativa hay que utilizar es la localización de la institución educativa, y no de la empresa. Por eso, te invitamos a profundizar en los esquemas de estas dos jurisdicciones educativas:

Avances en PBA

Para ponerte en contexto, te invitamos a ver este video sobre las Prácticas formativas en ambientes de trabajo, es decir, las actividades de extensión educativa -Pasantías Educativas o Prácticas Profesionalizantes- para los alumnos de la Provincia de Buenos Aires mayores de 16 años. Mirá:

Hacia fines de 2017 logramos darle formalidad al Sistema de Prácticas Formativas en Ambiente de Trabajo, en sus dos especificidades: Prácticas Profesionalizantes para la Educación Técnico Profesional, y Pasantías Educativas (no obligatorias) para la Educación Secundaria, la Educación Especial y la Educación de Adultos” explica Vanina Cortijo desde el COPRET.

Desde marzo de 2018, un equipo especializado del COPRET coordina el circuito administrativo a través de una plataforma de registro virtual (http://copret.abc.gob.ar/practicasformativas ) que efectiviza el cumplimiento de las Prácticas. “Este proceso, que antes demoraba de tres a seis meses, a partir del cambio en el sistema administrativo y la implementación de la plataforma, se realiza en un mes” afirma Cortijo. Por su parte, Florencia Magnasco de la AEA, manifiesta que “tener informatizado el proceso de adhesión de las empresas a las Prácticas Profesionalizantes es un avance enorme. Las empresas lo valoran muchísimo”.

Una disposición firmada por el Secretario Ejecutivo del COPRET es el último paso para aprobar el acuerdo entre las instituciones oferentes y educativas. El circuito se desarrolla en forma íntegra dentro de la plataforma donde las empresas validan sus datos y las escuelas sus planes de práctica.

Desde el lanzamiento de la plataforma virtual, en abril de este año, se registraron 979 Instituciones Educativas y 2822 Instituciones Oferentes lograron adherirse al sistema. Esto significa que empresas pero también ministerios, municipios, sindicatos, universidades, cooperativas y otras instituciones ofrecen sus entornos de trabajo para las prácticas de los/as estudiantes” concluye Cortijo.

Presentación del nuevo sistema de Prácticas Formativas en Ambiente de Trabajo en la Provincia de Buenos Aires

A mediados de marzo 2018, el Consejo Provincial de Educación y Trabajo (COPRET) presentó la nueva normativa de Prácticas Formativas en Ambiente de Trabajo, que incluye tanto a las Prácticas Profesionalizantes como a las pasantías y lanzó la plataforma de “Adhesión al sistema de Prácticas Formativas en Ambiente de Trabajo”. El marco elegido para esta presentación fue la AEA, que abrió sus puertas a las autoridades educativas de la Provincia de Buenos Aires y a profesionales del sector productivo a cargo de implementar las prácticas dentro de sus empresas. Durante el encuentro, se presentó la nueva Guía para la implementación de las mismas, la cual fue entregada a los asistentes en formato digital.

Avances en CABA

En la Ciudad de Buenos Aires, las Prácticas Profesionalizantes están siendo implementadas en el marco de la nueva currícula de la NES (Nueva Escuela Secundaria) que plantea este espacio como una unidad curricular obligatoria para los 6º años de las escuelas técnicas, excepto las especialidades de Mecánica e Indumentaria que distribuyen esta carga horaria entre el 5º y 6º año, según explica Andrea Bruzos, Subsecretaria de Coordinación Pedagógica y Equidad Educativa del Ministerio de Educación e Innovación de la Ciudad. En 2018 esta implementación impacta a 32 escuelas técnicas y está respaldada en normativa específica que fue creada para estos fines (ver recuadro arriba).

A su vez, para garantizar un buen acompañamiento a las escuelas, el Ministerio ha conformado un equipo técnico - pedagógico jurisdiccional que representa a distintas “familias profesionales”, creadas teniendo en cuenta las 22 especialidades de nuestras escuelas técnicas. Asimismo, sus miembros poseen un perfil con experiencia en instituciones educativas y un recorrido importante en el sector productivo” explica Bruzos.

Además, en cada escuela técnica se creó el cargo de Referente Institucional de Prácticas Profesionalizantes, quien es el responsable, junto con el equipo de conducción y los docentes designados en Prácticas Profesionalizantes, de elaborar el proyecto institucional, diseñar los planes individuales de Prácticas y hacer el seguimiento integral de la implementación a nivel institucional. “Por último, y tratando de generar mejores herramientas didácticas para los docentes, hemos generado grupos de no más de 15 estudiantes por sección, esperando que los espacios formativos sean adecuados para generar Prácticas Profesionalizantes de calidad” señala Bruzos.

Desde el año 2016, comenzaron las Prácticas Profesionalizantes para la especialidad de Computación, y dado el desarrollo de la industria tecnológica e informática en la Ciudad, el Ministerio ha podido articular con un gran número de empresas y organizaciones. Este año están implementando las siguientes especialidades: Computación, Construcciones, Diseño y Producción Gráfica, Electromecánica, Electrónica, Técnicas en diseño y producción de Indumentaria, Mecánica, Automotores, Óptica y Química. En 2019, se suman especialidades como: Indumentaria, Comunicación Publicitaria, Diseño de Interiores, Industria de los Alimentos, entre otros.

De acuerdo con Bruzos, el Ministerio está trabajando en la creación de un Registro para Entidades Oferentes de Prácticas Profesionalizantes de Escuelas Técnicas de Gestión Estatal. Toda entidad, tanto empresas como otras organizaciones, deberán inscribirse en este registro para poder ofrecer vacantes para Prácticas. Se está construyendo una plataforma virtual para poder facilitar el trámite de manera que las empresas puedan presentar la documentación de manera digitalizada. Una vez que la inscripción sea autorizada por la Dirección General de Educación de Gestión Estatal, se brindará un certificado que acredita el compromiso de la empresa con la educación y determina que está en condiciones de recibir estudiantes que realicen Prácticas Profesionalizantes.

Actualmente 2.400 estudiantes de escuelas técnicas de la Ciudad se encuentran en condiciones de realizar Prácticas Profesionalizantes. “Hoy contamos con espacios de Prácticas confirmados en empresas, ONGs y organismos de gobierno para los alumnos que deciden realizar su experiencia de Práctica en el formato Formación en Ambientes Productivos” indica Bruzos. Cabe mencionar que estas vacantes se renuevan cada vez que un estudiante finaliza las horas obligatorias, y otro alumno ingresa a la Práctica (hay aproximadamente 1.200 vacantes).

En conclusión

Las Prácticas Profesionalizantes son un desafío -por el acercamiento de lógicas diferentes del sistema educativo y las empresas- y al mismo tiempo, una gran oportunidad. Ciertamente mejoran la formación de los estudiantes y permiten a las instituciones y autoridades educativas conocer las necesidades del sector productivo en términos de formación de sus futuros RRHH. Esto es sumamente valioso para el sistema educativo dada la heterogeneidad del sector productivo argentino. Asimismo, las autoridades educativas están convencidas de que es éste el camino a seguir para que la formación técnica esté integrada con el sector productivo. Por su parte, quienes participan directamente de las Prácticas -las empresas y sus tutores, los estudiantes - valoran muchísimo la experiencia.

Por todo esto, desde la AEA renovamos nuestro deseo de seguir colaborando para que más empresas se sumen a la iniciativa. “Recibir estudiantes para que realicen sus Prácticas es un aporte genuino y concreto que las empresas pueden hacer para la educación técnica, y que, además, les otorga beneficios” dice Jaime Campos, Presidente de la AEA. Y concluye: “desde AEA ponemos el Programa Vinculación Empresa-Escuela a disposición de todas las empresas que necesiten nuestra ayuda para acercarse al sistema educativo y animarse así a realizar Prácticas Profesionalizantes”.

Agradecemos la colaboración de todos los funcionarios y profesionales que generosamente participaron de esta nota:

Gustavo Álvarez, Secretario Ejecutivo del Consejo Provincial de Educación y Trabajo (COPRET)

Andrea Bruzos, Subsecretaria de Coordinación Pedagógica y Equidad Educativa del Ministerio de Educación e Innovación – GCABA

Vanina Cortijo, Coordinadora de Prácticas Formativas en Ambiente de Trabajo en el Consejo Provincial de Educación y Trabajo (COPRET)

Federico Cosentino, Taller de Mantenimiento de Tenaris y tutor de planta

Fernando Favaro, Gerente de Relaciones con la Comunidad de Ternium Argentina

Luis Ignacio Grieco, Gerente de Relaciones con la Comunidad de Tenaris Argentina

Claudia Jacinto, Investigadora del CONICET en Instituto de Desarrollo Económico y Social (IDES). Especialista en Educación y Trabajo.

Raúl Leiva, Técnico de Equipos del Laboratorio de Electrónica de Ternium Argentina y tutor de planta

Lorena Maetakaya, Vicedirectora de la EEST N°1 de TIGRE

Jorge Raffin, Referente de Prácticas en la ET N° 14 de CABA

Maximiliano Roa, Gerente General de ITRIS Software

Leandro Sinner, estudiante en la Escuela Secundaria Técnica N°6 "Siderurgia Argentina"

 También participan:

Jaime Campos, Presidente de la Asociación Empresaria Argentina (AEA)

Florencia Magnasco, Coordinadora del Programa Vinculación Empresa-Escuela en AEA

Cecilia Pasman, Directora del Área Educación en AEA